viernes, 4 de marzo de 2016

Dejad que me pierda para poder encontrarme

Cada niño es un mundo y cada cosa tiene su momento. No tenemos que obligar a nuestros hijos a llevar el ritmo de otro. 
Hace años, cuando yo trabajaba en una academia, ofrecíamos a los niños con 12 años ( no a todos), empezar a prepararse para los exámenes oficiales, para que cuando fueran un poco más mayores estuvieran listos para examinarse por libre. No es fácil enfrentarse a este tipo de exámenes, yo lo he hecho de mayor y puedo decir que no es fácil. Imaginaros lo duro que tiene que ser para un niño enfrentarse a ello.
Bueno, pues hoy en día, los padres ya quieren que sus hijos de 8 años empiecen a prepararse para esos exámenes, porque "en tal academia o en tal otra ya lo hacen". Señoras y señores, cuanto daño les hacen los corrillos de patio a nuestros hijos, que no les estamos dejando espacio para ser niños, sólo les ponemos a competir para ver quién tiene el hijo más listo. 

Papá, mamá, profesores, por favor, dejadme ser un niño y disfrutar de lo que me toca. Quiero reír, jugar, soñar.... No quiero enfrentarme a cosas de mayores que no me corresponden, no quiero ser como otros, quiero ser yo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

 
;